VIVIR LOS GOLPES DEL MONSTRUO DE LA FERTILIDAD

10 agosto, 2023

El proceso de fertilidad es difícil, no importa si eres la persona más positiva del mundo, este mundo a veces muy desconocido de pronto es un monstruo que parece que se las ingenia para tumbarte así seas una mujer aguerrida y bien plantada. Ahora, ¿Qué le deja a las que incursionan temerosas y no con tantas agallas? Porque cada una es un ser individual y cada quién lo va a vivir diferente e irse haciendo más fuerte o débil con el pasar de las experiencias.
En particular el día de hoy me siento triste, y ¿Qué es eso? Es un sentimiento, lo estoy abrazando porque por eso se llama sentimiento, hay que sentirlo si no lo sientes puede dañarte, no está ahí para molestarte, está ahí porque quiere que proceses algo que no salió como tu esperabas.
Les platico que después de un año de détox de tratamientos de fertilidad (Con détox me refiero de hormonas y de más, porque sentía que mi cuerpo necesitaba un descanso, fue un año muy nutritivo, volví a mi ser, reconocí de nuevo a mi persona, regresé a mi centro, me sentía demasiado desconectada y perdida. Las pausas en este proceso son sanas y necesarias de vez en vez.) un día amanecí y decidí que mi sueño de ser madre seguía arduamente impreso en mí, y que pasado un año de intentar naturalmente no había respuesta, así que decidí ser valiente y enfrentarme nuevamente al mundo de las inyecciones, extracciones, y medicina en general. En mi año de pausa trabaje muchísimo en mis aspectos mentales, físicos, emocionales y espirituales, regrese bastante nutrida y con la idea de esta vez hacer mi tratamiento desde otro lugar, desde la paz, desde el saber que somos simples títeres de un cuento que pensamos que controlamos la escena, y que realmente quien controla lo que vivimos y lo que no es Dios o el universo, lo que sea con lo que te identifiques más.
Así que contacté al médico e hice mi cita. De entrada, resultó que no tenía los mismos folículos que daba el año pasado, así que decidimos esperar otro ciclo a ver si era sólo eso, un mal ciclo porque mi reserva sigue igual. En este nuevo ciclo resulto que ahora tengo 12 folículos que es una excelente cantidad, lo único es que estaban un poco disparejos, aún así decidimos continuar a la expectativa de que los más pequeños alcanzarían a madurar para el día de la extracción.
Como paréntesis les platico que lo que más me puede de todo esto es invadir a mi cuerpo con el medicamento que le damos, porque por obvias razones no es algo amigable para él, y honestamente amo mi cuerpo y todo lo que me da y me pesa ponerlo en todo este estrés, sin embargo, ahora empecé desde ese otro lugar sin quejas, con conciencia, pero sin tormento, desde la paz de que esta fue mi decisión y que haré una serie de cosas después para desintoxicar a mi cuerpo.
Pues bueno, día 1 mi nivel de estradiol perfecto así que comencé la estimulación, todo se veía bien y en el día 4 me pidieron ver mis niveles nuevamente en sangre más un ultrasonido, el ultrasonido se veía bien … no estaban creciendo parejos los 12 folículos sino solo 6, pero decidí que eso no lo controlaba yo, así que seguimos adelante, no me agüite y seguí con el plan. Paso seguido, me llega el resultado se sangre y resulta que tengo los niveles de estradiol por los cielos, así que hay que cancelar todo, dejar que me baje, me regule y volver a comenzar. FIN…
¿Qué fácil no? Cuál fue la explicación: Respondí demasiado al medicamento, vamos a cambiarlo y ajustar las dosis. No era seguro seguir estimulando con esos niveles.
Para mi en este momento es una mentada de madre, pues para esta fecha ya llevaba 15 inyecciones. Empecé con toda la actitud, preparada mentalmente, sabiendo que no controlo nada, y claro la vida a veces te dice:
-¨sí ya sé que lo sabes, solamente pasaba a reafirmártelo un poco más para que no se te olvidara. ¨ Estoy siendo un poco humorística y sarcástica claro. Pero es que es lo que sucede en este camino, creemos que estamos preparados y pasa que nunca acabamos de estar preparados para el siguiente sablazo.
Tras mentar madres, enojarme, sentirme hasta culpable y decir que me daban ganas de mejor mandar todo al diablo. Mi esposo me dijo ¨Gorda pero vele el lado positivo todo está bien, perdimos dinero pero no pasa nada no nos enfoquemos en eso, tu estas bien y fue por tu bien¨.
En ese preciso momento honestamente NO quería escuchar positivismos, yo me considero una persona bastante positiva, sin embargo el positivismo es una actitud, pero el enojo y la tristeza son sentimientos, no tenemos por que nublar nuestra tristeza del momento con un positivismo hipócrita del momento, y con esto no digo que no seamos positivos, en este momento en el que me siento triste, también soy capaz de decir, que soy muy afortunada, que de esto no me moriré, que esto no quitará mi capacidad de ser madre, incluso que todo pasa por algo y que tal vez el otro ciclo valga mucho más la pena porque mis folículos con unos días de anticonceptivos previos podrán crecer los 10 o los 12 todos parejitos y que con el nuevo medicamento voy a responder mucho mejor. Doy gracias que por el momento mi esposo y yo tenemos trabajo y podemos darnos el lujo de volver a comenzar y decir ok perdí tantos mil pesos de medicamento que coraje, pero vamos a darle de nuevo, y pienso que tal vez para otra pareja esto pudiera ser detenerte otros 2 meses pues ya tenían su presupuesto justo. Soy capaz de ver esto y bueno innumerables cosas más, tengo una pareja hermosa y estable, amo mi trabajo tengo un circulo y vida muy bonita y tengo salud que me permite hacer muchas cosas más.
Pero mi capacidad de ver todo eso no quita mi tristeza de hoy, ni debe de erradicarla o nublarla porque no me salió bien para lo que yo me apunté y me preparé, porque también me duelen mis ovarios y me explota la cabeza, porque en lo personal me comienzo a inflamar enseguida y lo siento en mi ropa, pero eso no me importaba era secundario pues iba por un objetivo mayor. ¿Y qué paso? Que eso mayor de derrumbó, y se va a dar el próximo ciclo, no es que me este flagelando. Pero hoy quiero respetar mi tristeza, y quiero decirles que no porque me sienta triste estoy llorando y tirada a la desgracia, tampoco es el caso, es más mi tristeza me está inspirando a escribir, y eso es bueno, a lo que quiero llegar es a que ese monstruo que nos golpea es tan grande o pequeño como lo queramos hacer, que es mejor que lo alimente en este momento con mi falso positivismo de -¨Ok, no pasa nada, me vales madre yo soy la mujer maravilla, y a lo que viene, así que te ignoro y elimino¨ o decir ¨Monstruo horroroso me tienes tumbada y me voy a levantar muy pronto, no en este preciso momento voy a sentir lo que me hiciste, lo voy a procesar, lo voy a vivir y después tu y yo hablamos, pero de frente¨.
Es un tanto metafórico, pero ¿Han leído el libro del Dragón del Miedo de Odín Dupeyrón? Si no lo han hecho se los recomiendo es muy pequeño y habla de como el miedo muchas veces es tu mejor aliado si lo sabes utilizar a tu favor. Así que a que me refiero con decirle al Monstruo horroroso que luego hablamos, pero de frente, es decir -¨Situación ya te enfrenté, no te di la vuelta y te ignoré, no te tengo miedo¨.
Porque cuando ignoras algo en tu vida te persigue, piensa en lo que sea lo más simple… por decir, ignoré regresarle a mi hermano su bocina tras la fiesta, y lo deje pasar y pasar y pasar y ¿Qué va a pasar? Que no porque lo ignoraste ya se devolvió solita, va a pasar que te va a llamar enojado en el preciso momento que lo ocupaba diciéndote que se lo regreses y que no te vuelve a prestar, y para ese entonces a ver si no la perdiste ya. Es muy bobo pero la conclusión es, lo ignoraste y la situación te va a alcanzar tarde o temprano, entonces tu siguiente pequeño o gran golpe va a venir acompañado de esta otra situación y va a ser mucho peor porque el monstruo pega más duro cuando no lo vas abordando por partecitas, y entonces va a llegar tu pareja o familiar diciéndote, -¨Oye es que esto no es para tanto no tienes cáncer¨ Y ya te encargo el coraje, una vez más no te entienden pero ahora estas mucho más intolerante y no sabes qué hacer con toda esta frustración que te está carcomiendo por dentro.
Este camino de la fertilidad es un constante duelo y hay que admitirlo, en alguno de los tantos podcasts que escucho, una psicóloga hablaba del duelo de las enfermedades y decía que cuando perdemos a un ser querido, dependiendo tus creencias o religión, se hacen distintos rituales de despedida, que te ayudan a asimilar y a tener un duelo.
En el caso de los católicos que es la religión con la que crecí se hace un funeral religioso donde la familia tiene oportunidad de hablar de su ser querido, después vas a depositar la cenizas acompañado de tus allegados, y posterior se hacen tres días de misas donde la gente acude y te da el pésame, si alguna vez lo has vivido desde afuera, te das cuenta como la familia el día cuatro está mucho más tranquila ya no llora como el día uno, porque estos tres o cuatro días son terapéuticos, te dan oportunidad de procesar y de asimilar lo que estas viviendo.
Pero qué pasa cuando nadie se ha muerto, puedes demeritar tu tristeza diciéndote eso a ti misma o alguien te lo puede decir -¨Tranquila no es el fin del mundo¨, pero eso ya lo sabemos lo único que necesitamos es tiempo para darle el duelo que se merece a esa situación.
Ante cualquier situación, una pérdida de empleo, una relación fallida, y en especifico en la fertilidad como es hoy mi caso, un ciclo fallido, una extracción donde obtuviste cero folículos buenos, una transferencia fallida, un resultado de cero embriones sanos, o de uno cuando tu esperabas cuatro, se vale, o un resultado de laboratorio donde dice que tu reserva ovárica ha bajado exponencialmente, una donante que no dio los óvulos que tu esperabas, una cita médica donde te enteras que no podrás tener hijos más que por in vitro, un ¨te tenemos que operar¨, cada día que pasa en este proceso nos topamos con más y más cosas que debemos afrontar y ¿Qué acaso hacemos un triduo? Pues no, tenemos que procesarlo quien sabe cómo, no hay una receta vivimos en un duelo permanente, y hay que aceptarlo y no por eso vivimos con tristeza todo el tiempo.
La felicidad es un estado de ánimo, pero no es un pico constante, ninguna emoción va en línea recta tiene altos y bajos, así que hay que permitirnos estar tristes, aunque esto no nos gusta, tememos a la tristeza y claro, es incómoda para nosotros, y sobre todo para los demás, porque no te quieren ver triste y te quieren cambiar de un minuto a otro a positivismo para ellos también sentirse bien.
Ya no se hable de las pérdidas gestacionales, y de los embriones que aunque no hubo beta positiva se te fueron de las manos, estas son pérdidas dignas de un funeral, pero pasa que nadie lo vio, nadie vio a tu hijo, ni tu misma lo viste, a lo mejor en un ultrasonido pero tal vez ni a eso llegaste y suele ser algo que se vive en mucha obscuridad sobre todo muy incomprendido, no hagamos menos nuestras emociones el duelo es real el duelo se debe de vivir, no tienes que fingir ser nadie ante nadie, se puede caminar con uno, dos, tres días de tristeza tras cada sablazo que te de el monstruo sea pequeño o grande, date tu tiempo, el sentimiento si lo vives te va a enseñar y se va a ir, va a pasar, no estará ahí para siempre.
Si necesitas ayuda de un profesional no minimices tu estado de ánimo busca a esa persona. De pronto necesitamos acompañamiento pues sentir tristeza está bien pero no pararte de la cama a bañarte y a comer, eso ya es tu mente reaccionando a tu tristeza, saboteando otras partes de tu ser y diciéndote que mejor te quedes ahí para dejar de sentir.
Recuerden el objetivo es SENTIR, repito lo que escribí en un inicio que me pareció bonito, tus sentimientos si los dejas actuar te enseñan, de hecho está clínicamente comprobado que los químicos que segregan los sentimientos ya sea de peligro, o de alegría duran alrededor de 90 segundos en nuestro cuerpo y después va pasando el efecto, es decir si estas enojado y esperas 90 segundo con ese enojo lo dejas ser lo identificas, le pones color, nombre, densidad, e identificas en que parte del cuerpo lo sientes y logras descifrarlo y estar con él lo más seguro es que pase.
Que pasa con este ejemplo de hoy de tristeza, que ya no solo es un sentimiento como ver que atropellaron un perrito, soltar lágrimas, procesar el feo evento y después que se pase, lo que pasa con nosotras es que vivimos en un constante duelo a diario, tenemos una expectativa constante y esto está acompañado de estrés, cuando tu cuerpo distingue que el peligro ya pasó te hace que descanses y entonces te sientes cansada, bajoneada, y el punto es que tu cuerpo lo hace para que pares y te puedas reponer. Cómo dicen tu cuerpo no sabe si lo está persiguiendo un tigre o si era la llamada del doctor diciendo que tu ciclo se cancela, los sentimientos son un modo de supervivencia para eso fueron diseñados. Así que muchas veces la tristeza viene acompañada de más cosas que tu cuerpo segrega tras una situación estresante y no solo es el momento. Si únicamente ves a ese perrito tal vez tu sentimiento pase en 90 segundos, pero si te sometiste a una grande revolución de más emociones entonces hay que sentarte un poco más a reponerte.
Nuestra vida no se tiene que volver una tristeza crónica, solo porque estamos en pequeños duelos constantes pero si es importante traerla a la conciencia y si es necesario buscar ayuda para vivirla.
Recuerda ningún sentimiento es lineal, quien diga que es positiva y feliz todo el tiempo seguramente no es verdad y tal vez ni siquiera lo sepa, quien diga que su vida es triste todo el tiempo seguramente tampoco sepa identificar que eso ya no es tristeza es su mente dominando su diálogo y diciéndole que no salga de ahí porque no es seguro.
Los sentimientos que nos incomodan no son motivo de huida hay que afrontarlos y agradecerles porque nos depuran y nos sanan. El cuerpo es la máquina más perfecta que existe, no hay que retarlo y apagar sus funcionamientos, para algo están. Estudios científicos han demostrado que las lágrimas liberan sustancias como la hormona del estrés que hace que nuestro cuerpo se relaje después.
Por último decirles que los problemas de fertilidad no deberían de ser el centro de nuestra existencia (consulta el ejercicio somático de árbol de la vida) porque no queremos que la enfermedad de la fertilidad nos defina. Por qué la llamo enfermedad, porque es lo que es, una enfermedad no ¨somos infértiles¨, al contrario somos muy fértiles en muchos ámbitos, alguna vez has escuchado a alguien decir -¨Hola soy cáncer¨, no verdad, pues es lo mismo no nos vamos a decir infértiles porque no somos eso somos muchísimas cosas más, los problemas de fertilidad son solo eso un padecimiento o enfermedad o condición con muchos matices que cada una vamos a descifrar, y el que te diga es que no te estas muriendo, NO pero si estoy lidiando con una condición que me esta impidiendo llegar a un objetivo que yo tenía en mi vida, nadie debe invalidar nuestro camino pero sobre todo nosotras mismas no lo debemos de invalidar, esta situación no nos define porque volviendo a mi lado positivo, sí tenemos muchas más cosas hermosas en nuestras vidas por las cuales estar felices, muchas más motivaciones, cualidades y sueños pero abrazar nuestra tristeza y nuestro duelo, poniendo espacio, límites y tiempo para sentirlo es sano, no es malo y NO significa que seas negativa, ni mal agradecida, ni culpable. Así que pon alto a quien te diga lo contrario y permítete sentir.

MAGDA FA
Coach de Salud con Enfoque en Fertilidad


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