¿QUÉ TANTO CONOZCO MI CUERPO?

10 agosto, 2023

Conoce tu cuerpo, nadie puede amar lo que no conoce, nadie puede defender lo que no domina, la ignorancia te desarma, conocer tu cuerpo es como dominar tu trabajo y sentirte segura de lo que haces. ¿Qué pasa cuando entras a lo desconocido? Te sientes insegura y vulnerable, si alguien te dice que vayas en una dirección lo harás, pues estas en terreno incierto, jamás sabrás si esa decisión era la correcta, pero era el recurso que tenías al no poder tomar una decisión desde tu propio juicio, conocimiento e intuición. Si te equivocas está bien es parte de crecer, pero que el error sea tuyo de raíz, que tu error no sea tu ignorancia pues nadie puede defender lo desconocido.
¿Alguna vez has caído en malas manos? Te pregunto ahora, ¿Estas dispuesta a defender tu cuerpo? Si tu respuesta es afirmativa tienes la responsabilidad de aprender sobre él, escucharlo, respetarlo y conectar.
Desde esta postura podrás confiar en profesionales que te ayudarán, pero no porque no sabes nada sino porque sabes que es o son las personas adecuadas para tu proceso y padecimiento, harás preguntas y te involucrarás, en cual sea que sea tu situación.
El profesional fue contratado por ti y podrás cuestionar su capacidad para abordar el problema, sabrás si realmente esta escuchando lo que tu corazón te dice, o también sabrás si solo es alguien para el cual eres una estadística más, un número mas en su lista de pacientes, unos pesos más en su cartera y alguien que tiene el ego tan grande que piensa que se debe hacer a su manera.
La salud es tuya, la responsabilidad y elección de quién te trata es tuya, nadie conoce tu cuerpo más que tú, tu vives en él no lo abandones a otros y toma la iniciativa de tu salud.
No lo tienes que saber todo, para eso contratas a terceros no podemos ser amas de casa, plomero, pintor, dentista, jardinero, mecánico, contratamos a gente especializada.
¿Alguna vez has contratado a un arquitecto y le has dicho, aquí está el terreno haz lo que tu quieras? No verdad, seguramente cualquiera que sea la causa por la que lo contrataste, tienes una idea que investigaste, le pusiste imaginación, creatividad, tiempo e incluso amor.
Supongamos que es tu casa, el arquitecto desarrollará tu idea de acuerdo a lo que le platicaste, lo que conoció de ti, tus necesidades y gustos, no al revés.
Solo tu sabes cual es la mejor distribución del espacio para tu día a día y si no lo sabes lo más probable es que termines en una casa con poca funcionalidad y te arrepentirás toda tu vida de no haber puesto atención a los detalles.
¿A quién culpamos, al cliente que no sabía lo que quería, o al arquitecto que hizo una casa con su conocimiento y basada en su criterio? Lo de menos es que te entreguen una casa, lo de más es que ni la casa te entreguen o aún peor que tu casa se derrumbe y lo digo porque además que con la fertilidad y los doctores he aprendido que en la vida cotidiana y con otros profesionales es exactamente lo mismo.
Investiga y entiende cómo funciona tu cuerpo, estamos en la era de la información, preguntar es de sabios, confronta, solo que esto no lo puedes hacer si no conoces, aunque sea lo básico. También mantén tu mente abierta a terceras personas que te enseñan no digo que no, pero no tomes todo lo que te dicen como una verdad, nuevamente te diría confirma eso que te dicen, lee y pregunta de nuevo si es necesario. Siéntete segura de ti y de lo que tu cuerpo te dice consulta 20 personas si es necesario, crea tu propio criterio y parte de ahí.
Si te equivocas en la elección de la persona que te iba a acompañar en el proceso entonces tendrás otras 19 opciones a las cuales acudir, pero no te lamentarás el no haber intentado o el haberte fallado al ir con ojos ciegos.
No pretendo decirles que vayamos al médico con la solución, si es así a qué vamos, debe haber un balance, pero sí ir con la seguridad y la certeza de que estamos contratando un servicio y no como cualquier otro, uno que aborda nuestro cuerpo y por eso también seremos responsable de nuestras propias decisiones.
Tu intuición es tu salvación, si levantas la voz y no eres escuchada, es una señal de que tal vez no estes en el lugar o con la persona adecuada. Prioriza tu intuición y tus sentidos pues es la información más inteligente que hay más que cualquier pronóstico o estadística existente.
Espero que esta pequeña analogía te deje pensando ¿Y yo qué tanto conozco mi cuerpo? ¿Sé de qué va realmente mi padecimiento? ¿Sé a ciencia cierta o tengo idea de cómo funciona mi aparato reproductor, mis hormonas y el resto de mis órganos para que este funcione bien?
No somos doctores no vamos a recetar a nadie, no es que sepamos que debemos hacer, pero sí tomar participación en nuestra salud.
Cómo se siente cuando estas en una conversación grupal en la que no conoces del tema, te sientes excluido, a lo mejor avergonzado e impotente de no poder participar, en cambio que pasa cuando están hablando de un tema que conoces y del que te sientes segura hablando, entonces participas, aportas ideas y defiendes tu postura.
Lo mismo es con tu cuerpo, ¿quieres participar o te quieres quedar a la expectativa?

Magda FA
Coach de Salud con Enfoque en Fertilidad


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